Con “el cuento del tío” Una banda que estafa en Guaymallén

Con “el cuento del tío” llaman a adultos mayores que previamente han “censado”. Hace unos días, un hombre entregó una suma millonaria.

En minutos y sin darse cuenta alguien puede perder el esfuerzo y los ahorros de toda su vida. Por lo general, los delincuentes le apuntan a los abuelos, quienes no manejan tanto la tecnología, muchas veces no están al tanto de las últimas modalidades de delitos y que, ante una falsa mala noticia, entran en shock y no disciernen. Otra vez, el “cuento del tío” y más de $ 1.500.000 en manos de los ladrones. Detalles de una nueva estafa en Mendoza.  

Este accionar y estos engaños llevan décadas de vigencia en todo el país, pero en el contexto de la pandemia, el aislamiento y los nuevos modos de vida, son varios los adultos mayores que han creído en estas operatorias engañosas. Hace unos días, un hombre de 74 años de Dorrego, Guaymallén, recibió el típico llamado inicial a su teléfono fijo.

“Hola, papi, soy tu hija. Necesito tu plata, me llegó un embargo muy grande y estoy en problemas”. Así comenzó la maniobra, a la que se le sumó otro ardid: “Además, hay que cambiar ese dinero, se modifican los números de serie de los billetes y van a perder vigencia”:

“Mi papá ya había tenido llamados parecidos anteriormente, pero en esos casos llegó a cortar. Ahora lo presionaron, confió que era su hija y entró en la trampa. Tuvo miedo de perder los ahorros de toda su vida, que los tenía en dólares”, explicó el hijo de la víctima.

“Él está muy bien, lúcido, hace ejercicio físico, aunque tiene un poco disminuida la audición. No entendió bien qué le decían y fue creyendo la historia”, agregó el hijo.

En concreto, desde el llamado hasta la presencia del presunto contador de un banco en la puerta del domicilio, pasaron pocos minutos. El malviviente -descripto por el denunciante como alto, rubio y de ojos verdes- entró a la casa y recibió de manos del señor más de un millón y medio de pesos (en dólares). Con el botín en su poder, rápidamente se fugó.

El damnificado luego se lo contaría a la familia y ellos le dirían que había sido estafado. “Si mi papá se daba cuenta del robo, lo podrían haber terminado matando; estaba sólo”, sostuvo con un poco de consuelo el muchacho.

Estudio previo con encuestas truchas

La zona del hecho -se resguardan detalles por pedido de los denunciantes- está “marcada” por una banda de estafadores. Esto lo corroboran los vecinos del lugar, que confirman que han atendido llamados por una supuesta encuesta en la que les preguntan edad y con quiénes viven. Siempre a la línea telefónica fija.

“Van analizando si la gente que los atiende es mayor y si están acompañados de otros familiares. Marcan un domicilio y avanzan porque saben que los abuelos suelen tener ahorros”, contó un investigador de estos casos.

“Son muy rápidos, además. Conozco gente que fue advertida por sus parientes de estos hechos, e igual los hacen caer. Con sólo un error que cometen o un dato de más, les basta a estos tipos para lograr el robo”, añadió el hijo de la víctima.

En la fiscalía de Delitos Económicos y en Investigaciones de la Policía saben que en varios puntos de Guaymallén está operando una banda de gitanos. Incluso el pasado de 7 de mayo Los Andes publicó sobre un sujeto de esta comunidad detenido tras tratar de estafar a una jubilada.

“Ojalé se pueda hacer algo… Mi padre entregó los ahorros de toda su vida, no le quedó nada. Hay que tomar más consciencia, seguir advirtiendo, porque los delincuentes se están haciendo una fiesta con esto”, cerró el hijo del damnificado.

Consejos y recomendaciones para evitar el engaño 

Frecuentemente el  Ministerio de Seguridad informa y previene sobre estos casos. Aclaran que no hay operatorias de entidades bancarias para sacar dinero de circulación o cambiarlo; cualquier trámite de este tipo se hacen únicamente en la sede de los bancos. 

También las autoridades hacen hincapié sobre aquellas personas que se hacen pasar por familiares o empleados de una empresa de servicio para ingresar a las viviendas y sustraerles plata a los jubilados..

Por este motivo, se aconseja evitar dar datos a desconocidos o ajenos a la familia al recibir un llamado telefónico y nunca dejarlos entrar al interior de la casa, ni entregarles ninguna suma de dinero.

En el caso de haber sufrido un hecho de estas características, comunicarse inmediatamente al 911, con un familiar o persona de confianza.

Fuente: Los Andes

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